Dentro de todos

nosotros hay

un maestro y un discípulo               

                                                   

                                                                                         Vimala Thakar

MAESTROS Y DISCIPULOS

 

 

           Hemos estado hablando del aprender por sí mismo y de comenzar a aprender observando nuestras vidas. Hemos descubierto que somos una acumulación de condicionamiento, de conocimiento y experiencia, modelos de conducta, de miedos, celos y violencia. ¿Qué haremos con ese condicionamiento? ¿Estamos ávidos de aprender para rechazarlo? Apego y rechazo son los dos, vías todavía de relación con el condicionamiento. ¿Rebelarse contra ello descondiciona la conciencia? ¿Continuaremos simplemente negando todo? ¿Es posible destruir el condicionamiento, rechazarle, explicarle para que desaparezca? ¿Queréis dejar la tierra porque la ley de gravedad es una atadura para vuestros pies, o usareis la ley de gravedad para andar, correr y subir? La tierra es lo que ha sido y lo que será. Negarla o rechazarla no cambia la sustancia de la tierra, igual que rechazar o negar el condicionamiento no va a cambiar su naturaleza. El condicionamiento estará todavía ahí como está el color de mi piel dentro de mí en forma de varias vibraciones.

 

Lo que no se puede aceptar es la autoridad ni permitir que el pasado condicione nuestra percepción. Cuando se descubre el pasado  como  pasado   el   condicionamiento  como condicionamiento y no le das importancia no le consientes ni le veneras, entonces es posible que el estar atento al condicionamiento y a su naturaleza te libere de sus ataduras. Sigue todavía ahí como unas cenizas quemadas, sin perjudicar,  cuando tu no aceptas su autoridad.

 

El no aceptar la autoridad del condicionamiento es algo importante. El mundo acepta la autoridad del pasado, todas las divisiones, todas las fragmentaciones de las naciones, razas, religiones todas las divisiones ideológicas, políticas y económicas. Acepta la autoridad de las ciencias, como la ética, la moralidad, las religiones organizadas, la autoridad de la violencia y el odio.

 

Cuando decimos que no aceptamos la autoridad del condicionamiento queremos decir que no aceptamos la autoridad de la violencia, de la mentira, de las divisiones, de las fragmentaciones, del dinero, del poder o del placer. Cuándo se ve cómo corrompe la opulencia, el poder político y la violencia, ¿deseo no aceptar más su autoridad? Cuando ya no soy hindú, o neozelandés, ni católico, hindúista, budista o cristiano, cuando se dejan las etiquetas formuladas por la mente humana y se permanece en la gloria de la desnudez de la conciencia, en ese momento se comienza a vivir. ¿Veis qué austero es ser religioso?.

 

Realmente la renuncia es no aceptar la autoridad de la mente del pensamiento. La renuncia no es dejar las casas, los vestidos, las esposas o los hijos y huir a las montañas Todo eso es muy pueril. El mundo no existe fuera de vosotros, vosotros sois el mundo. Sois la sociedad porque en vuestra conciencia hay estructuras valiosas para vosotros y que la sociedad ha institucionalizado. El mundo esta exactamente dentro de vosotros.

 

Cuando existe la voluntad de no aceptar la autoridad de la mente, comenzamos a aprender La mente se pregunta como puede aprender sola. Siente que es un camino muy peligroso y dice: “Buscaré un maestro, ahí estaré a salvo, no tendré que investigar ni explorar”. Se necesita la libertad pero tan pronto como la estructura del pensamiento aprecia la intensidad, la profundidad de esa necesidad, comienza con sus trucos y dice: “Adelante, si quieres encontrar la libertad busca un sitio seguro y un maestro seguro”. Se quiere descubrir la esencia de la libertad y sin embargo se empieza aceptando la autoridad. Es la trampa de la mente que dice: "tiraremos todas las autoridades antiguas" pero nos ofrece algunas nuevas.

 

Aceptar la autoridad realmente es mirar a la realidad a través de las palabras de otro. Tenemos que ver lo que está implicado cuando aceptamos la autoridad, lo cual significa que no aceptamos la autoridad, de otro modo es posible que andemos perdidos. Leéis libros, asistís a charlas y aprendéis sin que emocionalmente quedéis apegados a la persona a través de la cual las palabras se expresan. Pero cuando convertís a esa persona en una autoridad os agarráis a ella y a sus palabras, tejéis una red de autoridad alrededor de esa persona. Empezáis a creer que la persona es más grande que la realidad

 

Cuando descubrís la verdad es como encender una vela con una que ya está encendida de ese modo cada una se va quemando a su manera. Existe un  encuentro entre e/ qué aprende y el  que ya ha aprendido, pero no  una re/ación.

 

Aceptar una autoridad es imponer una relación a la persona iluminada. Cuando hay iluminación o liberación no existe un centro como el yo”, no hay persona en ese cuerpo, existe la majestad de la nada, de lo impersonal. La persona tiene un cuerpo físico y las funciones corporales prosiguen espontáneamente, pero no hay una identidad como el "yo' que quiera mantener su separación del resto de la vida. La que vibra en esa persona es la vida impersonal, cuando no hay un yo ¿cómo puede establecerse una relación?. Imponer una relación psicológica en la persona iluminada es crear una autoridad de él o de ella. Este es un asunto muy serio.

 

No aceptar la autoridad implica que se aprende, que se descubre la verdad y en la grandeza de la libertad se vive la verdad que se ha descubierto. Puede que sea sólo un poquito de verdad pero cuando comenzáis a vivir esa pequeña parte de verdad, con la luz de vuestra propia comprensión, sucede lo demás. Esa pequeña parte es una emanación de la totalidad, no una parte de la totalidad sino una expresión, una emanación de ella, Ser discípulo, por lo tanto, es enfocar todas las energías en aprender, no ponerlas ni en el discípulo, ni en el maestro.

 

Es difícil encontrar a un maestro de verdad porque ese maestro no pone señales ni entra en el negocio de vender espiritualidad o religión, sin embargo, si la vida pone a un estudiante en el camino de un maestro es un acontecimiento Se puede aprender y también ir hacia delante, vivir la propia vida, ser una luz para si mismo después de haber aprendido, sin convertir a la persona en autoridad. Es decir hay personas a las que se podría llamar gurús o maestros, con las que no puede haber una relación psicológica fijada en el tiempo. Cuando existe una investigación genuina y pasión para descubrir la verdad, cuando hay una sagrada insatisfacción con todo, excepto con esa investigación, y una personase convierte en una llama viva de investigación, acontece el encuentro, El encuentro entre el discípulo y el maestro puede que solo sea un momento, pero ese momento es la eternidad. Aunque físicamente puede haber polos de separación, desde eso momento no existe separación. Aparentemente, sin embargo, no es eso lo que deseamos. Queremos aprender de una persona y decir: "Ese es mi gurú y mi gurú es superior al tuyo". Queremos comparar queremos pertenecer, queremos poseer. Buscamos cuantas personas están alrededor de ese maestro y más tarde vemos que el maestro sonríe al uno y no al otro, desaprueba a un tercero y hay peleas y luchas entre los llamados discípulos. Al vivir en país donde no sólo hay cientos sino miles, que proclaman ser baghawans y gurús, se ve a personas inocentes y crédulas que son víctimas de la publicidad y propaganda de ellos. Existen ashrams en todos los lugares de la India en los que las personas voluntariamente crean un tipo de esclavitud. Se alejan de su civilización, sus padres y educadores, se alejan de todo, y van a la India aceptando la esclavitud.

 

Por tanto, da la impresión de que entre un maestro o el que enseña y un discípulo no puede haber una relación. Solamente puede haber un encuentro, un acontecimiento, no una relación.

 

La persona que quiera descubrir el significado de la vida y de la relación tiene que confiar en su propia comprensión. Cuando leéis un libro y lo comprendéis confiáis en la comprensión no en el libro. Si, al vivir en esa comprensión se evidencia que la verdad no es exactamente como se describía en el libro, un estudiante de la vida tiene el valor de decir que el libro estaba equivocado. La luz de su propia verdad y do su comprensión es más importante que lo que estaba escrito en el libro. Los libros no son lo sagrado, lo que es sagrado es el comprender.

 

¿De que le sirve el sermón de la montaña a los cristianos cuando dice que cuando alguien te golpea en una mejilla pon entonces tú la otra, o si alguien te pide una camisa dale el abrigo?. Tiene esto alguna importancia sin comprender?. Los cristianos pueden construir iglesias lo mismo que los hindúes construyen sus templos o los musulmanes sus mezquitas y se enaltecen así mismos por esas construcciones. Pero, ¿donde está lo elevado que comunicó Jesús de Nazaret, donde está? ¿Dónde están las enseñanzas del profeta Mahoma que era un mensajero de paz y que creó esa paz entre varias tribus de Oriento Medio? ¿Dónde están las enseñanzas del Buddha (iluminado)? Estamos obsesionados con la persona y sus detalles personales hasta el punto que olvidamos sus enseñanzas. Creamos sectas y dogmas y empezamos a luchar de nuevo, encontramos nuevas armas para los celos, para la ambición, lucha y violencia. Ha sido derramada tanta sangre en nombre de la religión y de la espiritualidad, ha habido tanta hipocresía en nombre de la religión gurú - chela, maestro - discípulo...

 

¿Podemos entonces descubrir una nueva actitud a la investigación religiosa donde los discípulos no exploten al maestro creando una autoridad hacia su persona, donde no haya explotación de los discípulos por el maestro, donde la relación sea solo de aprender y compartir?.

 

Por ejemplo, ¿cual es la relación entre esta oradora y los oyentes? Nos encontramos aquí como amigos y pronto partiremos. La vida nos ha reunido aquí y hemos compartido unos hermosos momentos, ¿Existe alguna relación entre nosotros, excepto que somos compañeros que investigan y compañeros que residen en el planeta?. Eso en sí mismo es algo bello.

 

En los países avanzados industrial y tecnológicamente, la civilización moderna no es compatible con la mente humana. En este modo de vivir mecanizado, despersonalizado y deshumanizado nos sentimos solos y estaríamos encantados de encontrar lugares con personas afines a nosotros mentalmente, moradas donde pudiera haber una relación humana Las personas se reúnen, viven en una comuna o monasterio -lo cual es hermoso- pero es para llenar una necesidad psicológica no para una investigación espiritual, una necesidad de sentirse complacido o santificado por ello. La gratificación de las necesidades psicológicas es tan importante como la gratificación de las necesidades físicas.

 

Sin embargo inquirir en la naturaleza última de la realidad en el significado del amor en el misterio de la relación debe ser conducido en la santidad en el santuario de la soledad. Se investiga, se comprende, se vive esa comprensión se da un paso y el vivir enriquece la comprensión, le añade profundidad. Si os parece que vuestra comprensión es inadecuada vaciláis y cometéis un error. No hay nada malo en  hacer cosas “mal”,  pues el ”actuar mal” se convierte en un maestro que crea una compulsión interna para descubrir lo que fué mal y cómo fué así.

 

Cuando estoy investigando la fuerza del condicionamiento se va. Me doy cuenta de su retirada y espero. Pero tan pronto veo ese condicionamiento, el pasado no me sobrepasa y no quiero aceptar su autoridad. Si no tratáis de suprimir o de controlar su ímpetu o taparlo entonces él será una ayuda. El mismo acto de controlar solo añade más tensión.

 

Cuando esto se reconoce, se para por un momento, de tal manera que hay un espacio entre la tensión y uno mismo, entonces la oscuridad de la inatención desaparece. Estáis atentos, alertas, y el ver eso es el remedio. Veis el pasado según aparece en forma de enfado, celos, intolerancia o violencia y no huís diciendo: “viene la violencia, no tengo que ser violento. ¿Que haré para no ser violento?”. Haciendo eso estamos huyendo del hecho tal corno es, a su opuesto. Lo opuesto realmente contiene aquello de lo cual estamos huyendo. Cuando me doy cuenta del pasado que aparece en forma de condicionamiento, cuando surge la comprensión es un gran acontecimiento. Lo veo, lo miro y paro. Ese darse cuenta, ese acto total de mirar y la fuerza del hecho actúan en cada uno.

 

¿Que significaría el condicionamiento si yo no imaginara inmediatamente como puede el pasado actuar en mi? ¿Que ocurriría si yo no construyera una idea sino que me mantuviera todo yo cuando viene? ¿Podéis mirar un impulso sexual, el deseo de Poder, la codicia o la ambición, de igual manera que miráis las manos o los pies?. Comprender eso en vuestro interior os podría liberar. Debe de actuar toda la mente, no  una mente dividida en el actor y el condicionamiento.

 

Comprender es maestro, el gurú. El valor de estar con el hecho es el discípulo. Dentro de todos nosotros existe un maestro y un discípulo

SER